domingo, 31 de agosto de 2014

CONCEPTOS BÁSICOS 5



COMPRENDER SIGNIFICA SENTIR




En la Kabalá, Adam (Hombre en hebreo, y personaje bíblico) tiene un sobrenombre: HaRishón (El Primero, en hebreo). Esto no significa que haya sido el primer hombre sobre la tierra sino que fue el primero en el que apareció el deseo de encontrar el propósito de su existencia.

Adam descubrió que el propósito es llegar a ser similar al Creador (Fuerza Altruista que da vida), y alcanzó su objetivo. De hecho, su nombre da testimonio de su logro ya que se compone de las palabras hebreas Adamé LaElyón (= "Yo seré como el Altísimo", Isaías 14:14)
En otras palabras, Adam fue el primer individuo en la historia de la humanidad que percibió al Creador conscientemente, y de acuerdo a los cabalistas, lo alcanzó.
El esta época este propósito ya se está despertando en un número creciente de personas. ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Cuál es el significado de mi vida? lleva a mucha gente a la decepción, la desespeación, el divorcio, la violencia y hasta el asesinato y el suicidio.
El cabalista rav Jehuda Ashlag en su obra El Estudio de las Diez Sefirot señala que esta obra está dirigida a todo aquél que se cuestiona el sentido de la vida. Explica que la única razón por la que apareció en este mundo la sabiduría de la Kabalá era para ayudarnos a responder a esta única interrogante.



LA LUZ QUE REFORMA



En la Introducción al Estudio de las Diez Sefirot, rav Jehuda Ashlag pregunta, porqué dijeron los cabalistas que todas las personas deben estudiar la Kabalá. Y responde que quienquiera que lea los libros de la Kabalá aun sin comprenderlos atrae una Luz especial desde Arriba que brilla en el alma de cada uno. Que, aunque no entiendan lo que estudian, mediante el gran deseo y anhelo de comprenderlo, despiertan la Luces que rodean sus almas. Esta Luz Superior es la Fuerza que creó todas nuestras almas, la cual nos corregirá y nos llenará de placer.



Cuando la Luz"toca" el alma por primera vez induce en ella una sensación de querer corregir todos "los malos deseos", por lo que se llama  la Luz que Reforma. Según avanzamos en el estudio, la Luz nos "muestra" que no hay nada malo en nuestros deseos en sí. El único mal consiste en que el Creador es una fuerza altruista que crea vida y nosotros no lo somos. Y puesto que le propósito de la existencia es llegar a la semejanza con el Creador nos sentimos insatisfechos al ser diferentes.

Una vez conscientes de nuestra desigualdad con Él, deseando ser corregidos la Luz "concede" nuestro deseo y lo desempeña.. Es decir, la Luz nos muestra no sólo quienes somos sino también quién es el Creador y cómo podemos asemejarnos a Él.



Comprender significa sentir:



Cuando estudiamos la Kabalá debemos desprendernos de todo lo que hasta entonces sabíamos. Tenemos que estar abiertos a todo un conjunto de nuevos conceptos pues es la única forma de emprender el camino que los cabalistas nos han preparado. Los cabalistas hacen hincapié en que no se ha de comprender solo con el intelecto sino que debemos experimentar y sentir la realidad que nos describen, es decir, debemos virvirla de hecho.




LA VENTAJA DEL ESTUDIO DE LA KABALÁ




Sin embargo, los cabalistas nos dijeron que el estudio no debe restringirse sólo a quienes se cuestionan acerca del significado de la vida o desean corregirse. Por el contraio, abrieron la sabiduría a todos.

Nos explican que la Luz Superior brilla sobre quienquiera que esté leyendo los textos de Kabalá sin importar si el deseo de alcanzar la espiritualidad aún o se ha despertado en él.
A medida que lee, la Luz brilla y subconscientemente se va acercando al Creador. Si nuestro propósito en la vida es llegar a ser como el Creador ( y esto es precisamente lo que nos señala la Kabalá) entonces estudiarla supone un avance acelerado que ahorra muchas penalidades y sufrimientos. De hecho, tan solo estudiar el material cabalístico disipa los dilemas y los problemas. A fin de cuentas, los dilemas tienen que ver con el propósito de la existencia. Por tanto, cuando se trabaja con esa finalidad todas las demás dificultades se desvanecen.



LOS LIBROS Y DEMÁS




En nuestra generación, los libros que traen la mayor cantidad de Luz que Reforma a sus lectores son los libros de rabí Yehuda Ashlag. Sus obras (que interpretan los escritos de los más grandes cabalistas cooa rabí Shimón Bar-Yojai y rabí Yitzak Luria) nos ayudan a estudiar la Kabalá de manera que nos traiga la Luz más potente. Mantiéndonos centrados y conscientes en su estudio ayudamos a nuestra generación en especial a evitar el sufrimiento y alcanzar la paz y la tranquilidad.




























viernes, 29 de agosto de 2014

CONCEPTOS BÁSICOS 4



LA LIBERTAD DE ELECCIÓN




El libre albedrío, ¿existe, o no? 

¿Dónde se encuentra la verdadera libertad en nuestra vida?



La naturaleza interna del ser humano es el egoísmo, el deseo de recibir placer. esta naturaleza nos obliga a actuar de acuerdo a una fórmula de conducta que nos es muy apreciada: mínimo esfuerzo - máximo rendimiento. El ser humano está dispuesto a experimentar grandes sufrimientos en el presente por un deleite futuro. Consciente o inconscientemente, cada hecho, cada elección que realiza, proviene de un cálculo de costo - beneficio.



"... Cuando examinamos los actos de un individuo los encontramos forzados. Los hace contra su voluntad y no tiene ninguna libertad... Se parece a un guisado cocinándose... no tiene otra opción más que cocinarse porque la Providencia ha enlazado la vida con dos cadenas: el placer y el dolor". (Rav Yehuda Ashlag)



Cada uno de nosotros es parte de alguna sociedad que tiene sus propias leyes las cuales estamos obligados a cumplir. Estas leyes no sólo determinan nuestro comportamiento sino que moldean también nuestra actitud hacia todos los campos de nuestra vida. Es más, el ser humano está sujeto a las normas de etiqueta dictadas por la sociedad por lo que tarde o temprano éstas se convierten en sus patrones de conducta.

Con el tiempo el individuo empieza a entender que no es él quien elige su manera de vida, los acmpos de interés, sus pasatiempos, la comida, la moda de acuerdo a la que se viste y se comporta y demás, sino que todo esto lo escoge siguiendo la voluntad y el gusto de su ambiente.



¿ENTONCES DÓNDE EXISTE LA LIBERTAD ?



El  rav Yehuda Ashlag explica que cada individuo está formado por 4 elementos que definen su carácter, su manera de pensar y sus acciones en cada momento:



1. Materia prima - el "yacimiento": esto constituye la esencia interna del ser humano. Aunque cambie su forma, jamás cambia su esencia. Por ejemplo, si comparamos al ser humano con una semilla de trigo la semilla se descompone bajo tierra, y su forma externa desaparece totalmente. Al mismo tiempo, sin embargo, se forme de ella un nuevo brote de trigo. Exactamente se descompone nuestro cuerpo, pero nuestro "yacimiento" (nuestros genes y tendencias) se transfieren a nuestros hijos.



2. Atributos invariables: Las leyes de desarrollo del "yacimiento" jamás cambian. Una semilla de trigo nunca producirá otro tipo de cereales que no sea trigo. Esas leyes y atributos derivados son predeterminados por la Naturaleza. Cada semilla, cada animal y cada persona contiene dentro de sí las leyes de desarrollo de su propio "yacimiento". Este es el segundo elemento del que estamos hechos y no podemos influenciarlo.



3. Cualidades cambiantes bajo la influencia del entorno: El tipo de semilla permanece, pero su forma externa cambia de acuerdo a su ambiente externo. Es decir, la calidad de la envoltura del "yacimiento" cambia bajo la influencia de elementos externos y leyes definidas. La influencia del entorno resulta en que elementos externos adicionales como el sol, el suelo, fertilizantes, humedad y lluvia, se incorporan al "yacimiento" y producen una nueva calidad del mismo. Es decir, determinan la cantidad y calidad de cereales que crecerán del mismo brote de trigo.

Lo mismo ocurre con el ser humano: su medio ambiente pueden ser sus padres, educadores, amigos, colegas, libros, comentarios, opiniones procedentes de los medios de comunicación, etc.
El tercer elemento entonces  son leyes que  según las cuales el entorno afecta al individuo y causa cambios en sus atributos modificables.


4. Cambios que afectan al entorno externo: El ambiente que repercute en las semillas también es influenciado por elementos externos. En ciertos casos éstos pueden variar radicalmente y afectar el "yacimiento" de manera indirecta. Por ejemplo: puede haber sequía,o alternativamente, caer lluvias fuertes que destruyan todas las semillas.

Con respecto al ser humano, esta cuarto elemento se refiere a cambios en el entorno mismo que afectan la manera en que éste influye sobre los atributos cambiables del "yacimiento".


LA ELECCIÓN DEL AMBIENTE CORRECTO



¿Dónde, entonces, existe nuestra libertad? O en otras palabras, de todo lo mencionado, ¿qué exactamente, es lo que podemos afectar?

El código genético, o yacimiento, no lo podemos cambiar. Las leyes de acuerdo a las cuales cambia nuestra esencia tampoco podemos modificarlas; de la misma manera que no podemos influenciar la manera en que repercuten las leyes del entorno sobre nosotros.
Pero el entorno dentro del que existimos y del cual dependemos totalmente, SÍ podemos cambiarlo, en definitiva.
El ser humano puede optar por situarse en un ambiente que apoye su desarrollo espiritual el cual se basa en 3 elementos: otras personas que busquen la espiritualidad, libros auténticos escritos por cabalistas y un maestro que las guíe en su camino hacia el desarrollo espiritual.


Por lo tanto, LA ELECCIÓN DEL AMBIENTE, según la Kabalá, ES LA ÚNICA QUE EXISTE EN NUESTRA VIDA.











jueves, 28 de agosto de 2014

CONCEPTOS BÁSICOS 3



LA LEY DE LA REALIDAD



En numerosas ocasiones estamos junto a personas con las que no tenemos ninguna relación. Físicamente estamos al lado unos de otros pero alejados internamente. Como dijo el rav Yehuda Ashlag:"... no se trata de estar cerca o lejos físicamente sino de EQUIVALENCIA DE FORMA..."(Introducción al Zohar).



Por tanto la cercanía o lejanía corporal no es lo mismo que la cercanía o lejanía de nuestra vida interior.

Cuando hay algo que queremos o alguien por el que sentimos afinidad, éste ocupa todos nuestros pensamientos, sentimientos e imaginación.



EQUIVALENCIA NATURAL



Si observamos cómo funciona la "Ley de equivalencia de forma" en la naturaleza notamos que no hay nada nuevo  aquí. Vemos sólo lo que nuestro sistema de percepción (por ejemplo, el ojo) es capaz de captar por equivalencia de forma.

El ojo humano percibe una longitud de onda que va desde el rojo al violeta, pero somos incapaces de percibir por el ultravioleta y el infrarrojo. Los animales captan su apropiada longitud de onda cada uno según sus necesidades vitales. La ley de equivalencia funciona en ellos de un modo preciso.


Sabemos que la realidad está compuesta de multitud de longitudes de ondas (frecuencias) que afectan nuestras vidas aunque somos incapaces de percibirlas como por ejemplo los rayos X o las ondas de radio. Si sólo tuviéramos el instrumento adecuado de captación capaz de transformar estas ondas en una longitud adecuada a nuestros sistema naturales de percepción (oídos, ojos, nariz y diversos sensores de nuestros cuerpos) podríamos reconocer la existencia de estas ondas en el aire.

Por ejemplo, si te preguntara si ahora hay alguna transmisión en tu estación de radio favorita, contestarías que no lo sabes a menos que encendiéramos la radio en la frecuencia de dicha emisora.
¿Qué entonces lo que se genera en la radio? El aparato de radio sólo sintoniza con la frecuencia que se encuentra en el aire antes de encenderla. Luego convierte el mensaje producido por la emisora radial, de una frecuencia que no podemos percibir a una que nuestro oído es capaz de captar.



CERCANOS Y LEJANOS



Cuando usamos el término "cercano" lo referimos a la proximidad física, corporal, a veces, a la afinidad de ideas acerca de aspectos mundanos y vitales e incluso a los pensamientos y deseos de que el otro tenga una vida buena y agradable. Al emplear el término "lejano" hacemos similar valoración respecto de lo que nos separa, aparta o lo vemos distante respecto de nuestros intereses.



¿Qué es entonces la cercanía espiritual?...




LA EQUIVALENCIA DE FORMA ESPIRITUAL



En el mundo espiritual, como en el corporal, funciona la ley de equivalencia de forma, sólo que en el mundo espiritual no se habla de la igualdad de frecuencias u ondas, sino de unA SEMEJANZA O DIFERENCIA DE INTENCIONES.



EN EL MUNDO ESPIRITUAL SE MIDEN SÓLO LAS INTENCIONES (LOS PENSAMIENTOS)



La naturaleza del hombre es pensar en sí mismo y su propio provecho, mientras que la Fuerza Superior que activa y dirige nuestras vidas y toda la realidad, ACTÚA SÓLO POR AMOR PARA DAR Y OTORGAR.



Así, en el mundo espiritual existe una INVERSIÓN DE FORMA entre el ser humano y la Fuerza Superior que dirige nuestras vidas.



Por lo tanto, si nuestro deseo es conocer y entender el Gobierno del mundo, tendremos que adquirir

el atributo del otorgamiento, del dar. Mientras sigamos pensando sólo en nosotros mismos y en nuestro beneficio personal no podremos saber las causas de lo que ocurre a nuestro alrededor y dentro de nosotros ya que quedaremos en un estado opuesto a la Fuerza Superior que gobierna el mundo.


Sólo si encontramos la manera de elevarnos por encima de nuestro egoísmo, librándonos de nuestras preocupaciones excluyentes, alcanzaremos la medida de equivalencia de forma.

Los sabios lo expresan del siguiente modo: "Así como Él es misericordioso, también tú serás misericordioso; así como Él es piadoso, también tu serás piadoso...".


Así, penetraremos en un mundo nuevo, de otorgamiento, generosidad y amor. Por tanto, lograremos experimentar el bien y la felicidad, la meta principal de la Creación.

















martes, 26 de agosto de 2014

CONCEPTOS BÁSICOS 2



DIVIDIENDO EL ALMA



Los cabalistas dicen que provenimos de una sola alma (el alma del primer hombre) llamada ADAM HARISHÓN, que fue creada por el Creador con el deseo general de recibir placer y deleite, una naturaleza completamente opuesta a la de Él que es de total entrega, otorgamiento y amor.

La tarea del alma de Adan HaRishón es la de asemejarse a la naturaleza del Creador, y ser tan efectiva y dadora como Él alcanzando así la cima de todos los placeres, el goce infinito.



PLACER ANTES DEL CONTACTO



Según la Kabalá, cuando el alma de Adam HaRishón (Adam antes de la caída) fue creada, tenía una relación con el Creador que le causaba un placer limitado porque no se había esforzado en alcanzarlo.

El Creador quiso que el alma de Adam HaRishón se desarrollara por su propio esfuerzo y mérito.
Exponiéndola, entonces, en un acto premeditado, a mayores placeres, ésta recibió los placeres, y llenándose de regocijo, perdió toda noción del Creador (quien le había proporcionado el deleite), y todo contacto con Él.
Sucede lo mismo con una persona que reza para que le toque la lotería, prometiendo donar la mitad del premio a la caridad, pero una vez logrado el premio el placer al que se exponer hace que abandone la promesa porque sus prioridades cambian. Se olvida de lo que prometió y encuentra mejores rendimientos económicos invirtiendo ese dinero en su beneficio personal.



FRAGMENTOS DE PLACER



Como resultado del olvido de la relación con el Creador a causa del gran placer, el alma de Adam HaRishón fue apartada del mundo espiritual dividiéndose en múltiples partes llamadas "ALMAS PARTICULARES", que luego fueron bajando a este mundo revistiéndose en cuerpos humanos individuales para poder aprender gradualmente cómo recibir el placer predeterminado, en porciones manejables sin perder el contacto con el otorgante del placer, el Creador.

De igual forma, si deseamos mover un peso de una tonelada, no podemos pedir que una sola persona lo haga. Pero si dividimos la tonelada en mil pequeños fragmentos de un kilo y damos un kilo a cada una de las mil personas, podremos fácilmente mover ese peso.
Este proceso se expresa a través de una parábola del rav Baal HaSulam: "había un Rey que quería enviar una gran suma de monedas de oro a su hijo que vivía muy lejos. Lamentablemente, todas las personas en su país eran ladronas y embaucadoras, y el Rey no tenía mingún mensajero leal. Entonces el Rey dividió las monedas en peniques y las envió con muchos mensajeros, así, no valdría la pena manchar su honor por el placer de robar" (Árbol de la vida, Baal HaSulam).



DEJAR DE REENCARNAR



Hoy estamos en el estado en el que cada uno de nosotros es un mensajero del rey que lleva consigo un penique del gran tesoro del Creador. Nuestra misión es hacer lo que pidió el Rey y volver a restablecer la conexión con Él mientras estamos vivos aquí en la tierra.

Los cabalistas que ya han atravesado este proceso se refieren a ello como la CORRECCIÓN (TIKKÚN). Ellos nos enseñan cómo corregir nuestro penique-placer individual para llegar a la cima de la escalera espiritual y no tener que reencarnarnos más en este mundo.



EL CONJUNTO ES MUCHO MÁS QUE LA SUMA DE SUS PARTES



El propósito del estudio de la Kabalá es ayudar a cada uno de nosotros (partes individuales del alma de Adam HaRishón), a restaurar nuestra unidad de la manera más rápida y útil posible. Cuando cada uno corrija su parte, estaremos realizando la meta para la cual vinimos a este mundo, y finalmente podremos

disfrutar en conjunto de los enormes placeres que el Creador diseñó para nosotros en el Pensamiento de la Creación.















lunes, 25 de agosto de 2014

LA VOZ DE LA KABALÁ : CONCEPTOS BÁSICOS 1


LA VOZ DE LA KABALÁ

Basado en el escrito de Rav Michael Laitman



INICIANDO EL CAMINO

Hace 5.000 años, cuando la búsqueda del placer apenas comenzaba, su remedio apareció también.
Entre aquellos que habían elegido el camino de la búsqueda vivía un joven llamado Abram.
Su padre era fabricante de ídolos, y Abram, aunque siguió el camino de su padre, fabricándolos y vendiéndolos, nunca pudo comprender cómo podían rezar a esos ídolos que no tenían ningún valor ya que él mismo los producía.
Las dudas y cavilaciones le perseguían hasta que un día se preguntó: "¿Es que el mundo no tiene un dueño? El Creador le miró y le dijo: Yo Soy el amo del mundo". (Bereshit Raba, 39:1)
A partir de entonces, Abram cambió su nombre y se convirtió en Abraham, El Patriarca, precursor de una nuevo pensamiento que no exalta el placer en sí mimo sino la relación con el que lo proporciona.
Abraham explicó que para recibir placer es necesario conocer la ley universal que gobierna toda la naturaleza, asemejarse a ella, y así, automáticamente, todos lo placeres del universo serían nuestros.
El problema, agregó,  no es que queramos disfrutar, sino que NO QUERAMOS SABER DE DÓNDE
PROVIENE EL PLACER.
Abraham desarrolló un método de enseñanza para alcanzar esta relación con el otorgante mediante la semejanza con el Creador. Enseñó que Él no es un ser sino un principio según el cual todo funciona: EL PRINCIPIO DEL OTORGAMIENTO.
Abraham dedicó su vida a la difusión de este método, clave para ser feliz en la vida.
Desde entonces, los sabios han estado desarrollando el método de Abraham, dándole diferentes nombres en diversas épocas, pero conservando su esencia: LA SABIDURÍA DE LA KABALÁ, la sabiduría de recibir el placer de otorgar. Su utilización puede reunir culturas divididas, curar las rivalidades y aprovechar los talentos individuales para el bien de toda la humanidad.


DESEOS - EL INCENTIVO DEL CAMBIO

Los deseos no surgen de la nada. Se elaboran inconscientemente en nuestro interior y surgen sólo cuando llegan a ser imperativos, como por ejemplo "Quiero comer una manzana".
Antes de esto, los deseos o no son percibidos, o al menos, sentidos como una inquietud general.Todos hemos experimentado ese sentido de querer algo, pero no saber exactamente qué es; es un deseo que aún no ha madurado. Sabemos por experiencia que la necesidad obliga a la búsqueda. De forma similar la Kabalá nos enseña que la única forma en la que podemos aprender algo es primeramente querer hacerlo. Cuando queremos algo hacemos lo necesario para conseguirlo. Esto significa que el motor del cambio es el Deseo.
La forma en que se desenvuelven nuestros deseos define y determina toda la historia de la humanidad.
A medida que éstos se desarrollan, incitan a la gente a estudiar el medio ambiente de forma que puedan colmarse sus deseos. A diferencia de los minerales, plantas, y animales, la gente se desarrolla constantemente. En cada generación, en cada persona, los deseos se vuelven cada vez más fuertes.
El incentivo del cambio, el deseo, está hecho de 5 niveles, de 0 a 4. Los cabalistas se refieren a este incentivo como "EL DESEO DE RECIBIR PLACER", o simplemente "EL DESEO DE RECIBIR".

En los orígenes de la Kabalá, hace 5.000 años, el deseo de recibir estaba en el nivel 0. Hoy, estamos en el nivel 4, el nivel más intenso. En aquellos tiempos en los que el deseo de recibir estaba en el nivel 0, los deseos no eran lo suficientemente fuertes para separarnos de la naturaleza y a los unos de los otros.
En aquellos días esta unidad con la naturaleza era la única forma natural de vida. La gente no se conocía de otra manera, incluso no imaginaban que pudieran estar separados de la naturaleza, ni lo deseaban. Era un tiempo de unión, y la humanidad era una sola nación.
Pero entonces ocurrió un cambio: los deseos de la gente empezaron a crecer y llegaron a ser más egoístas. Las personas comenzaron a querer cambiar la naturaleza y usarla para ellos mismos. 
En lugar de querer adaptarse a ésta, quisieron cambiarla para sus propias necesidades. Llegaron a distanciarse de la naturaleza, a separarse de ella y desunirse entre sí. Hoy comprendemos que esto fue un grave error que aún sostenemos. Hemos construido una coraza tecnológica que nos protega de la naturaleza. Seamos conscientes o no, estamos tratando de controlar la naturaleza. Simplemente esta solución no funciona.

Mucha gente está decepcionada de las promesas tecnológicas que animaron nuestro progreso lleno de expectativas de riqueza, salud, bienestar y seguridad. Por lo tanto todo ello nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: ¿Éste es el camino adecuado?
En la medida en que reconocemos la crisis valoramos otra nueva alternativa. En lugar de compensar nuestro distanciamiento egoísta de la naturaleza escogiendo la tecnología, deberíamos haber cambiado este alejamiento por el altruísmo y por la unidad con la naturaleza. En Kabalá el término usado para esta cambio se llama TIKKUN (corrección).


Percatarnos de nuestro alejamiento de la naturaleza significa que reconozcamos la división que ocurrió entre nosotros los seres humanos hace 5.000 años. Esto es llamado "EL RECONOCIMIENTO DEL MAL". No es fácil pero es el primer paso para una reconciliación con el hombre y la naturaleza.