martes, 26 de agosto de 2014

CONCEPTOS BÁSICOS 2



DIVIDIENDO EL ALMA



Los cabalistas dicen que provenimos de una sola alma (el alma del primer hombre) llamada ADAM HARISHÓN, que fue creada por el Creador con el deseo general de recibir placer y deleite, una naturaleza completamente opuesta a la de Él que es de total entrega, otorgamiento y amor.

La tarea del alma de Adan HaRishón es la de asemejarse a la naturaleza del Creador, y ser tan efectiva y dadora como Él alcanzando así la cima de todos los placeres, el goce infinito.



PLACER ANTES DEL CONTACTO



Según la Kabalá, cuando el alma de Adam HaRishón (Adam antes de la caída) fue creada, tenía una relación con el Creador que le causaba un placer limitado porque no se había esforzado en alcanzarlo.

El Creador quiso que el alma de Adam HaRishón se desarrollara por su propio esfuerzo y mérito.
Exponiéndola, entonces, en un acto premeditado, a mayores placeres, ésta recibió los placeres, y llenándose de regocijo, perdió toda noción del Creador (quien le había proporcionado el deleite), y todo contacto con Él.
Sucede lo mismo con una persona que reza para que le toque la lotería, prometiendo donar la mitad del premio a la caridad, pero una vez logrado el premio el placer al que se exponer hace que abandone la promesa porque sus prioridades cambian. Se olvida de lo que prometió y encuentra mejores rendimientos económicos invirtiendo ese dinero en su beneficio personal.



FRAGMENTOS DE PLACER



Como resultado del olvido de la relación con el Creador a causa del gran placer, el alma de Adam HaRishón fue apartada del mundo espiritual dividiéndose en múltiples partes llamadas "ALMAS PARTICULARES", que luego fueron bajando a este mundo revistiéndose en cuerpos humanos individuales para poder aprender gradualmente cómo recibir el placer predeterminado, en porciones manejables sin perder el contacto con el otorgante del placer, el Creador.

De igual forma, si deseamos mover un peso de una tonelada, no podemos pedir que una sola persona lo haga. Pero si dividimos la tonelada en mil pequeños fragmentos de un kilo y damos un kilo a cada una de las mil personas, podremos fácilmente mover ese peso.
Este proceso se expresa a través de una parábola del rav Baal HaSulam: "había un Rey que quería enviar una gran suma de monedas de oro a su hijo que vivía muy lejos. Lamentablemente, todas las personas en su país eran ladronas y embaucadoras, y el Rey no tenía mingún mensajero leal. Entonces el Rey dividió las monedas en peniques y las envió con muchos mensajeros, así, no valdría la pena manchar su honor por el placer de robar" (Árbol de la vida, Baal HaSulam).



DEJAR DE REENCARNAR



Hoy estamos en el estado en el que cada uno de nosotros es un mensajero del rey que lleva consigo un penique del gran tesoro del Creador. Nuestra misión es hacer lo que pidió el Rey y volver a restablecer la conexión con Él mientras estamos vivos aquí en la tierra.

Los cabalistas que ya han atravesado este proceso se refieren a ello como la CORRECCIÓN (TIKKÚN). Ellos nos enseñan cómo corregir nuestro penique-placer individual para llegar a la cima de la escalera espiritual y no tener que reencarnarnos más en este mundo.



EL CONJUNTO ES MUCHO MÁS QUE LA SUMA DE SUS PARTES



El propósito del estudio de la Kabalá es ayudar a cada uno de nosotros (partes individuales del alma de Adam HaRishón), a restaurar nuestra unidad de la manera más rápida y útil posible. Cuando cada uno corrija su parte, estaremos realizando la meta para la cual vinimos a este mundo, y finalmente podremos

disfrutar en conjunto de los enormes placeres que el Creador diseñó para nosotros en el Pensamiento de la Creación.















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