martes, 16 de septiembre de 2014

EL PAPEL DE LA MUJER Y LA "GUERRA DE LOS SEXOS"



LA MUJER Y LA ESPIRITUALIDAD EN EL MUNDO MODERNO

Cada año oímos hablar de una celebración más del Día Internacional de la Mujer, del papel que juega en la familia, en la sociedad, en la vida productiva de un país. Pero ¿alguien se ha preguntado sobre el importante rol espiritual que ella juega en la humanidad?

Constantemente, a nivel internacional, se habla de realizar esfuerzos por alcanzar la igualdad entre los hombres y mujeres como condiciones para el logro de la justicia, la paz y el desarrollo. Sin embargo, los resultados nos demuestran que algo está fallando en el enfoque utilizado para conseguir estos objetivos. Hoy en día, vemos que las mujeres han sufrido mucho más que los hombres, como producto del desarrollo. Los hombres se sienten cada vez menos responsables del hogar, y a la vez, se les han otorgado más medios con los cuales buscar poder, dinero, honor y diversión.
Las mujeres, por otro lado, están perdiendo el hogar como eje fundamental, los hijos dejan sus casas a temprana edad, los divorcios están a la orden del día, y en medio de esta situación, quedan ellas envueltas en una encrucijada sin satisfacer sus profundas demandas internas. Por eso, no es de sorprendernos que el número de mujeres que sufren de depresión es el doble que el de los
hombres.


DE VUELTA A LAS RAÍCES


Una apreciación del tema de género desde su raíz podría traernos a una situación más promisoria. Analizar los derechos de la mujer nada más desde la perspectiva terrenal y no desde la óptica de su desarrollo espiritual, hace que nos quedemos cortos en reconocer el papel tan importante que ésta juega en el mundo moderno y en la historia de la humanidad en general.
La Kabalá asigna a la mujer el papel principal en el mundo, porque es ella la encargada de la continuidad, perpetuando a la humanidad de generación en generación. Puesto que ella forma la base para la generación siguiente –educándola y apoyándola–, el progreso en general, la vida en sí, sería imposible sin la mujer. Esto proviene de nuestras raíces espirituales, porque la Creación es de género femenino. Según la Kabalá, el mundo existe alrededor de la mujer. Maljut –que

representa el ser creado en general– es un componente femenino del mundo, mientras que Zeir Anpin (su parte masculina que representa la fuerza del Creador) existe solamente para ayudarle a satisfacer sus deseos, o como se le llama en la Kabalá, llenarla de Luz.


APRENDIENDO A RECIBIR

La Kabalá es llamada “la ciencia de la recepción”, porque nos enseña cómo recibir, lograr la eterna felicidad, tranquilidad, serenidad, paz y amor ilimitados. Es decir, nos enseña que en lugar de agotar nuestra vida persiguiendo metas efímeras, que tarde o temprano, pierden su atracción, podemos aprender cómo recibir el placer que permanezca para siempre. Los cabalistas de todas las generaciones han estado preservando y desarrollando este método para traerlo a nosotros y hacerlo adecuado para ser utilizado en nuestro tiempo, cuando fuera necesario corregir el egoísmo que
habría alcanzado su máximo nivel, tal como lo explica el Libro del Zohar.
La cooperación armoniosa entre los dos sexos, sin embargo, es fundamental en el logro de esta Meta.Complementar uno al otro en vez de chocarnos, aportando lo que sólo nosotros podemos, cada uno con sus cualidades inherentes, es lo que nos conduce eventualmente a la felicidad.
No obstante, esto no ocurre de manera repentina o casual, sino que es un proceso gradual que da inicio al desearlo consciente y personalmente.


EL MUNDO: EL HOGAR DE TODOS

En nuestro mundo nada sucede de manera accidental. Todo lo que traspasa de un nivel a otro es el
efecto descendiente de las fuerzas de lo Alto. Y si algo repentinamente nos parece como un acontecimiento inesperado, fortuito, es solamente por nuestra percepción limitada. Si viéramos el sistema entero del mundo, la interacción total, nos daríamos cuenta que todo tiene una causa y un efecto. Esto significa que para poder afectar un cambio verdadero en el mundo en general, y en nuestras relaciones personales, en particular, es imprescindible ascender al nivel de donde se originan los cambios. Sin embargo, vemos que no sólo que la humanidad no haya ganado acceso a los secretos de la vida, sino que incluso aquellos marcos que han sido establecidos con una finalidad específica para el desarrollo de la sociedad, tales como la familia, la procreación, y demás, están perdiendo más y más su valor, a causa del creciente egoísmo.
En cambio, hemos creado un universo artificial para autosatisfacernos, empujándonos hacia un estado de profunda crisis en las parejas, en las relaciones entre padres e hijos, y a todo nivel.
No obstante, esta crisis en la que nos encontramos, tiene un propósito: que comprendamos que para poder no sólo llegar a una vida feliz, sino, a una tolerable, es necesario establecer una relación consciente con la fuerza gobernante del mundo, la parte de la naturaleza que se oculta actualmente de nosotros. Si pudiéramos lograrlo, mediante la adopción de Sus leyes, es decir, equilibrándonos con la naturaleza, alcanzaríamos la felicidad absoluta, hombres y mujeres, uno al lado del otro, en perfecta armonía.


LA GUERRA ENTRE LOS SEXOS¿HASTA CUÁNDO?

PRIMERA PARTE

Ellos simplemente no entienden la manera de pensar de las mujeres; ellas, simplemente no comprenden sus prioridades. La verdad es muy sencilla: la raíz espiritual de los sexos es realmente distinta. Cómo establecer un camino en conjunto es el secreto verdadero.

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Dijo Rabí Akiva: “Hombre y mujer, [si] logran, la Divinidad
[se encuentra] entre ellos; [si] no logran, [se
encuentran] consumidos por fuego”.

TODO DEPENDE DEL PUNTO DE VISTA

¿Quién de nosotros no ha soñado sobre un mundo en el que hombres y
mujeres se entiendan uno al otro? Esta fantasía se ha tornando más y más necesaria en vista de que los hombres y las mujeres simplemente utilizan ondas opuestas de transmisión, lo cual fue comprobado por el gran éxito del libro “Los Hombres son de Marte, Las Mujeres de Venus”.
Numerosas encuestas y libros que se publican diariamente demuestran que los hombres simplemente
no entienden a las mujeres. No tienen idea de lo que éstas requieren de su cónyuge. Qué tipo de hombre buscan, qué es lo que anhelan, y qué es lo que realmente quieren, en general.
Para equilibrar esta afirmación, diremos que las mujeres tampoco tienen una idea clara de lo que quieren sus cónyuges. No entienden su estructura emocional, sus prioridades sociales y el total de sus juegos y costumbres a los que nutren fervientemente.
Cada uno de nosotros que lleva una vida de familia o en pareja, aunque sea la mejor relación posible, se asombra una y otra vez de la gran diferencia que existe entre nosotros, en nuestra manera de pensar
y en nuestra actitud hacia la vida. Lo más asombroso es que junto a  investigaciones y encuestas que se publican, los índices de desintegración de la vida familiar están en un crecimiento constante en
todo el mundo.


HAY UNA SOLUCIÓN

Lo más curioso es el hecho que todas estas diferencias esenciales provienen de un solo cromosoma. ¿Esta gran desemejanza se debe sólo a eso? ¿Por qué es así?, ¿acaso habrá otra raíz a todo esto? Y la interrogante más interesante de todas: ¿Cuál es la fórmula de alcanzar las relaciones perfectas en pareja?
Según la Kabalá, existe tal fórmula para lograr este objetivo. No es una fantasía o magia, simplemente tenemos que conocer la raíz espiritual del hombre y de la mujer.
Una vez que lo hagamos, podremos elevar nuestras
relaciones a un nuevo nivel, desarrollar una conexión espiritual
entre nosotros y llegar a la paz y la tranquilidad.


EL SENDERO HACIA LAS RAÍCES

Primero, tenemos que percatarnos que en toda la realidad hay una sola fuerza, llamada “Creador”, la cual tiene un solo deseo de beneficiar y deleitar. Para realizarlo, creó una criatura, un creado, un alma general, que pueda recibir toda la abundancia y el deleite que Él quiso otorgar.
Según la Kabalá, el Creador, el Otorgante, constituye la raíz espiritual de la base masculina de la realidad, y el deseo de esta alma general, de recibir toda la abundancia, constituye la raíz espiritual de la base femenina de la realidad.


LA LÓGICA

El Creador le proporciona al alma la capacidad de aprender a dar y amar como lo hace Él, y le da, además, la oportunidad de llegar a este grado elevado, independientemente, por propia elección. 
Para ayudarle en esta tarea, y poder llegar al disfrute total, el Creador diseñó un plan especial de estudio: Descender hacia nuestro mundo corporal, donde el alma se encontrará desconectada del
Creador, y de donde podrá volver a vincularse con Él.


LA GUERRA ENTRE LOS SEXOS, ¿HASTA CUÁNDO?

SEGUNDA PARTE

Él: “¡Cuán bella eres, amada mía! ¡Cuán
bella eres! ¡Tus ojos son dos palomas!”
Ella: “¡Cuán hermoso eres, amado mío!
¡Eres un encanto!”
(Cantar de los cantares, 1: 15-16)

Él: “Como azucena entre las espinas,
así es mi amada entre las mujeres”.
Ella: ”Como el manzano entre los árboles
del bosque, así es mi amado entre los hombres
(Cantar de los Cantares, 2: 2-3)

Para enseñarle al alma sobre la conexión entre la entrega y la recepción, entre el Creador y el creado, Él dividió el alma en dos mitades separadas y distintas: femenina y masculina.
A continuación, disgregó estas dos mitades en miles de millones de fragmentos que se van vistiendo en hombres y mujeres de nuestro mundo, en cada generación.
La mitad masculina del alma general es la raíz del alma individual de los hombres, y la femenina, del
alma de las mujeres.


RAÍCES ESPIRITUALES DIFERENTES

Nuestra distinta raíz espiritual es la que dicta la gran diferencia entre hombres y mujeres en el mundo en que vivimos, la cual se expresa en la estructura de nuestros cuerpos, nuestro sistema emocional, nuestra actitud hacia la vida, y demás. En otras palabras, pertenecemos a dos sistemas espirituales
separados, por lo que mientras nos concentramos en remediar la falta de entendimiento entre nosotros, y cerrar la brecha entre nosotros en el plano de este mundo únicamente, no tendremos éxito. Simplemente continuaremos chocando contra la pared que nos ha estado separando por varios milenios. ¿Y la solución?


APRENDER A CONECTARNOS

La Kabalá proporciona tanto al hombre como a la mujer, un punto común de contacto, una base
para trabajar de manera recíproca y con una conexión verdadera entre sí, en su camino hacia la perfecta relación. Nos explica que la única manera de llegar a una unión armoniosa es la de formar una relación entre nosotros basada en la relación que existe entre el alma general y el Creador.
En este punto, justamente, nos ayudan las diferencias entre nosotros –entre el deseo de dar y el de recibir– a alcanzar nuestro destino. Esto se explica de la manera siguiente: en la espiritualidad, el elemento más importante que propulsa el proceso de desarrollo espiritual es el deseo. Sin tenerlo previamente, el Creador no podráimpartir la abundancia que ha preparado para el alma.
Una vez que exista la necesidad de llenarse de dicha abundancia en el alma, es como si ésta abriera de pronto un grifo invisible, permitiendo el flujo ilimitado de plenitud por todas partes. El único desafío de este proceso es que la parte masculina del alma, el otorgante, necesita
de alguien que lo empuje a actuar.


SE TRATA DE UNA INTERDEPENDENCIA

Para esto, existe la parte femenina del alma. Su rol es despertar el deseo de la parte masculina, para que quiera avanzar hacia el Creador y llenarse del deleite que Él desea otorgar. 
Esta es la única manera en la que ambas partes se unen en una sola estructura espiritual, en la que
complementan uno al otro y se llenan de Luz. 
Resulta que en nuestro mundo, el hombre tampoco puede avanzar sin la mujer, y la mujer no puede llenarse de la Luz del Creador sin el hombre. Ambos son similares en ello, interdependientes y absolutamente complementarios.


JUNTOS HACIA LA META ESPIRITUAL

La Kabalá nos revela que una pareja que trabaja en conjunto para alcanzar la espiritualidad, forma entre sí una relación de otro tipo de nivel, una relación espiritual. Ambos se elevan por encima de cualquier conflicto que exista entre ellos en el nivel corporal, ya que tienen un objetivo más elevado que llena sus vidas de significado. Una pareja que se une para alcanzar una meta más elevada,
crea mutuamente una nueva vasija espiritual que no existía en la realidad. Esta nueva vasija que resulta de este proceso no es ni masculina ni femenina, sino, una nueva “especie”, dentro de la que se hace posible recibir la Abundancia Superior y una vida eterna que no es posible alcanzar por
separado.
¿Cómo entonces, podemos hacer que él la entienda a ella, y ella a él?, ¿cómo aprendemos a ser realmente atentos y amar de verdad? Según la Kabalá, esto se hace posible cuando nos dedicamos conjuntamente al desarrollo espiritual.
Una pareja que está consciente del hecho que el desarrollo espiritual es el mejor regalo que puede dar uno al otro, y actúa constantemente para alcanzarlo, es la más feliz del mundo. La conexión entre ellos se basa y contiene un significado verdadero, a través del cual se embarcan unidos en el camino hacia la felicidad.


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